ZZ…Continúo aun hoy en día, escuchando buen Rock and Roll y con la misma idea de cambiar el mundo…ZZ

sábado, mayo 29, 2021

Maritza Jimenez entrevista a Carlos Zerpa

 Carlos Zerpa: “Todo mi trabajo tiene que ver con mis recuerdos de infancia”

El artista venezolano inaugurará próximamente su primera individual en México, “Metiendo mano”, dedicada a las artes marciales, la cultura popular mexicana y el conejo del recordado Mago Henry

por Martitza Jimenez
 
¿Qué tienen que ver con el arte las disciplinas marciales, la lucha libre, objetos de un mercado popular mexicano, el rock y un conejo? Nada y mucho, si se trata de Metiendo mano, primera individual del artista venezolano Carlos Zerpa en México, que abrirá pronto en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca.
 
El Señor Conejo es sin duda el protagonista de esta exposición que toma su título de la primera grabación discográfica de Willie Colón y Rubén Blades, en 1977, que hace alusión al boxeo, y en la que Zerpa ha reunido pinturas en gran formato, esculturas, videos, dibujos y esculturas de fines de los 90, exhibidos en museos de Colombia y Venezuela, con las obras realizadas desde su llegada a la capital azteca, en 2019.


Mr. Choula (CORTESÍA)
 
El Señor Conejo
Originario de un pueblo llamado Puertollano en La Mancha, España, el Gran Henry fue el mago más famoso de la televisión venezolana. Fue el dueño de la Casa Mágica, ayudado por su hijo y su nieto, quienes se dedicaron igualmente al oficio. Fue en ese local donde Carlos Zerpa se encontró, en 2012, con el Señor Conejo y lo llevó a su obra.

“Hay una historia bonita con ese conejo y cómo se quiso venir conmigo y ser mi amigo. Era el conejo del llamado El Gran Henry, a quien acompañaba en todos sus actos y salidas en la televisión”, relata el artista desde México.
 
-Una vez –prosigue- pasé por la tienda del mago en Sabana Grande, vi al conejo, y seguí adelante. Pero me regresé, entré y me tomé una foto con él, porque la energía era muy fuerte y bonita. Salí de la tienda, y a media cuadra me regresé, pues me di cuenta de que tenía que comprarlo para incorporarlo a mi exposición Espinas de acero. Fui a comprarlo, pero no lo vendían, pues era el conejo del mago, formaba parte de su acto de magia y además era un atractivo para la tienda.

-Entonces –continúa su relato-, me reuní con el mago y le expliqué todo lo que quería hacer con el conejo: mostrarlo en mis exposiciones y ferias de arte. Hablamos y hablamos y hablamos, hasta que me lo vendió. Supo que conmigo seguiría viviendo, pues se dio cuenta de que apenas él como mago muriera, el conejo iba a terminar metido en una caja de cartón y olvidado en un depósito. Así que el Sr. Conejo cobró vida, y es mi pana. Se vino conmigo a México y vive aquí en mi casa. Ahora es una obra de arte y anda en una motocicleta, viaja en metro, se trepa a una escalera o está seduciendo conejitas. Por ahí anda, con guantes de box. Esa es la historia, así de sencilla.


Señor Conejo: de las manos del Mago Henry a las de Carlos Zerpa (CORTESÍA)

“Libre como la mariposa y el tigre”
El conejo forma parte de una instalación con la cabeza de un luchador, Mr. Choula, en esta exposición que Zerpa, formado en artes marciales (karate, kick boxing, taichí y chiking) y apasionado de la lucha libre, dedica a ambas disciplinas.

“Yo hago muchos guiños a otras obras de arte. Robo imágenes y las incorporo a mi trabajo. Meto la mano”, dice, confesándose como un artista “multidiscplinario y “no convencional”.

Es precisamente este diálogo entre disciplinas en su obra, lo que el crítico mexicano Santiago Espinoza de Los Monteros, curador de la muestra, destaca en el venezolano, señalándolo como uno de los principales exponentes de las reflexiones transdisciplinarias en el arte el continente. “Inmerso como estaba en los trabajos transdisciplinarios, Zerpa abordó por igual el performance, la pintura, las instalaciones, ensamblajes y, de manera preponderante, la resignificación de la cultura popular, para la que escogió como trasfondo una estética directa y sin concesiones”, afirma el crítico, que también fue agregado cultural en Venezuela en los 90.

Nacido en 1950 en Valencia, Carlos Zerpa ha hecho de la cultura de esa década el centro de una reflexión artística y visual nada complaciente, de la que emana encanto y nostalgia, temor o rechazo. “Todo mi trabajo tiene que ver con mis memorias infantiles”, admite el artista que en los años 80 destacó como uno de los nombres relevantes en las tendencias del arte no convencional en Venezuela.

El artista realizó estudios de diseño artesanal y textiles en Colombia y grabado en Nueva York, pero su formación principal tiene lugar en Italia, donde cursa diseño visual, serigrafía y fotografía con Bruno Munari (1907-1997), como docente, considerado uno de los creadores más influyentes del siglo XX.


Cara sucia (CORTESÍA)
 
-¿Cuál fue el criterio curatorial de esta exposición?
-Mostrar esas pinturas muy ligadas al mundo de las artes marciales y muy inspiradas en México: lucha libre, Frida, lotería mexicana, y agregar todo lo nuevo que estaba haciendo en ese momento en territorio mexicano.
 
-¿Y qué es lo nuevo?
-Mi obra actual. La exposición está llena de objetos comprados en mercados populares. En uno compré varias panderetas, y las utilicé como lienzos en los que pinté enmascarados mexicanos y venezolanos.
 
-¿Cuánto tiempo lleva ya en México?
-Voy a tener ya dos años viviendo y haciendo mi obra aquí. Tengo pautadas varias exposiciones en galerías y museos mexicanos, pero han estado congeladas por la pandemia. Apenas comienzan a reactivarse.
 
-¿Piensa regresar a Venezuela?
-Claro que regresaré a mi país. Siempre he vivido fuera y he regresado. Dios quiera que sea en democracia.

-¿Cuál es hoy su visión del arte?
-El arte siempre va delante de todo. Las modas hacen que se vean muchas cosas sin concepto, pero hay obras contemporáneas fabulosas.

-¿Cuál fue la lección más importante de su maestro Bruno Munari?
-Un día, mirándome a los ojos, me dio una palmadita en el hombro y me dijo: “Caro Carlos, animo dalla tigre farfalla”; o sea, “Hermoso y aparentemente frágil como una mariposa. Astuto, fuerte y fiero, como el tigre. Libre como la mariposa y el tigre”. Bruno Munari, en forma sabia, me enseñó la relación Arte-Vida y me aproximó al camino del Zen. Mil gracias al maestro que me dio la libertad de ser lo que soy y que aún hoy en día me acompaña en espíritu.
@weykapu

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ZZ…En el arte definitivamente hay que atreverse, hay que participar de una subversión por la libertad total como dijo el querido maestro Frank Zappa…ZZ